Freeridexperience ha pasado con buena nota las expectativas marcadas por la organización así como por la misma estación, y lo más importante, la satisfacción de los 20 riders participantes en esta primera edición, entre ellos muchas caras nuevas y algunos seguidores muy fanáticos de todos los eventos de freeride.
A primera hora de la mañana del sábado día 16 empezó el briefing compartiendo un buen desayuno. Dada la bienvenida por parte de David Rey, Director Comercial de la estación, y seguidamente se dieron las características de la competición, cara de descenso, sistema de evaluación, riesgo de aludes, finalizando con el sorteo de dorsales.
Para poder acceder a la competición, el último paso de los Riders era la revisión de ARVA y su correcto funcionamiento, tras un viernes marcado por los sucesivos aludes en el Pirineo, las precauciones no son pocas, la revisión de ARVA es fundamental para acceder a la cima así como llevar puesto un arnés que en caso de accidente haga que la evacuación en helicóptero sea más ágil.
El punto a flanquear fue la cima más alta esquiable de todo el Pirineo y que es la insignia de la estación de esquí de Boí Taüll Resort, Puig Falcó con sus 2.751 metros. Una vez en la cima, todos los Riders se sitúan en la puerta de salida. La cara noroeste de Puig Falcó empieza con una inmensa pala y un desnivel de unos 250 metros muy amplio, para realizar un freeride fluido y continuar así por una diagonal mucho más extrema donde te lleva a una pala con mucha diversidad de saltos en rocas, las salidas son un poco complicadas pero todas ellas tienen una fantástica recepción. Por suerte la nieve estuvo en su punto, tras una nevada de 30 cm el día anterior, pero que a lo largo del día con la salida del sol se fue transformando y frenando un poco los esquís.